miércoles, octubre 10, 2007

dibujitos






uauruiarui afja llevo escribiendo y borrando media hora, pero no sé que mierdas poner, el ingenio murió.

Me he pasado a formatos más grandes en la última semana, ¡he hecho hasta un 50x70, guaaau! pero lo que quiero hacer realmente es pintura mural. Las fotos son un poco malas, da igual, las he intentado arreglar cutremente con el photoshop, pero no me apetecía perder el tiempo. Ahora ya no uso photoshop, quiero dibujarlo todo a manita.
Ah, también subo una foto de un stand (Por su culpa tengo ganas de pintar muralotes yiha)que pinté para attua.net en la feria del mueble de valencia. Attua es mi hermana y es diseñadora industrial, una de las que gano la injuve el año pasado. Compradle muchas cosas. gnarf. producidle sin parar. gggut


Estoy un poco obsesionada con Joe Meek, creo que mi amor secreto se le parece mucho, debe ser su reencarnación o algo así.



Voy a pegar una crítica de comida del restaurante donde trabaja Guiller Meek, es de Carlos Maribona, del ABC. Lo he robado de su blog frik llamado "salsa de chiles" donde habla de comida sin parar, lo cual tiene su lógica, tratandose de críticas gastronomico. Odio la palabra culinario. No entiendo como alguien puede tener ese trabajo, tiene que ser un buen rollazo. Me llama 0.

La verdad es que me da un poco de grima porque habla de comer carne, que desagradable. Pero lo subo porque el postre ese de lichis (al cual describe mal, o se ha inventado un postre distinto, que guay!) lo ha hecho guiller meek y me hace ilusión.

Empezamos en TORRIJOS, restaurante que acaba de terminar una profunda renovación de cocina y sala. Los platos de Josep Quintana se basan en un buen producto, que siempre aparece diferenciado en el plato, y resulta bastante ligera. Pero el cocinero asume excesivos e innecesarios riesgos de los que no siempre sale triunfante. Así, a un sabroso ravioli de vieira relleno de beluga, con un aire de lima, le sigue una absurda mezcla en la que una buena mojama de atún con granizado de tomate se combina con una crema de mascarpone sobre un fondo excesivo de aceite. Funciona bien otra extraña combinación de salmonete sobre cama de foie y calabaza, aunque otra vez se repite el aire de lima, y fracasa el chipirón de anzuelo sobre ravioli de albahaca, tuétano y salsa pesto, cada cosa por su sitio. El meloso de ternera con navajas y cardo, que tampoco es fácil, está muy bueno. Y magnífico el arroz meloso trufado con pechuga de pichón. Un completo carro de quesos (espléndidos el stilton y el comté) da paso a unos postres bien ejecutados: refrescante helado de limón con crema de yogur y aire de lima (tercera aparición en el menú, ojo); chocolate blanco con helado de lichis, uvas y aceite de oliva; y arena de cacao con helado de caramelo y lima (esta vez sin aire). Al frente de la sala, recién incorporado, Xavi Raich, al que conocía de LA TERRAZA DEL CASINO de Madrid. Muy buena carta de vinos, amplia y puesta al día (bebí un Schloss Gobelsburg, gruner veltliner tradition 2005), y multitud de detalles en la mesa. El menú degustación aparece en la carta a 75 euros, aunque a mí me cobraron 100, supongo que porque pedí algún plato de más. Caro, aunque repito que el producto era muy bueno.


Bueno, que según me han contado, en el torrijos le cobraron de más por equivocación. hiahiaho. Hay que ser lerdo.

y nada, que al final he escrito un montón, bieeen!
pero apesto a soserío recocentrando, que asco.