domingo, febrero 07, 2010

acaricio tus ojos con manos sucias y pequeñas.

Todo el mundo quiere ser el último vidente. Así que, visto lo visto, esto va para largo.

Es como la historia de la tía esa que se enrrolló con Werther y le mandó a la mierda, por plasta. Pero cerró la puerta con cuidadito, después de dejar al tirano, llorando solo; Le costó meses dejarle, eran muy débiles los dos, de hecho cuando se acuerda todavía siente alivio y tristeza.
Para animarse ve todas las capturas de pantalla que tiene de conversaciones con Salinger por skype, guardadas en una carpeta, dentro de una carpeta, dentro de otra carpeta, dentro de otra que se llama "carpeta vacía" y qué está en su escritorio. Lo descubrí por casualidad, y no se lo he dicho. Pero a veces lo miro furtivamente.