martes, marzo 16, 2010

El autocontrol está sobrevalorado.






Totalmente.
considerando que, yo al menos, no conozco a nadie que pueda controlar el estado en el que quiera hallarse (que se sublime, licue, cristalice, etc) o que pueda cambiar sus dimensiones, a no ser de que sea mínimamente, y a lo largo de los meses (y gracias a sacrificadas dietas)
vaya birria.

hoy, haciendo las fotos de esta pieza, una señora me ha preguntado:- ¿vaya, y es cómodo sentarse en ella?-
s:- Oh, si, mucho...la sensación es parecida a la de ir en bici sin sillín, señora.- enfásis en el Señora, casi SEÑORA.

Pero fue mejor la historia con esta pieza: al sacarla del portal una mujer se asustó mucho al verla  y se puso a gritar.  En serio, no sé por qué se me había olvidado contarlo, mola más que un premio casi.