viernes, mayo 14, 2010

:)


El otro día fui a visitar a Knut Hamsun, maldito viejo rancio. Este fue el agradable recibimiento que me ofreció.
Después, al llegar a casa después de dar patadas al mismo canto rodado durante kilómetros, me dormí como un ceporro bendito, pensando que al haberme hecho ese desplante, haciéndome pasar toda la tarde sola, en realidad me había hecho un regalo. gracias, tío.


---------------


Por cierto, no sé que tipo de astros misteriosos se han alineado, pero esta está siendo mi semana sin duda, que cosa más increíble, inesperada y grata... gracias!