martes, septiembre 28, 2010

encuentra las siete diferencias.


entre esta imagen y esta.

pensé que nadie querría dominar un cacho de tierra que parecía un montoncito de cola-cao. Un vergel, un oasis portátil es siempre más apetecible que un terrón polvoriento.

Kit de supervivencia.
Sentado en el vagón del tren, dirigiéndose hacia su destino de vacaciones, le invadió el desasosiego: La majestuosidad del paisaje que contemplaba a través de la ventana le hacía sentirse insignificante. Imaginaba adormecido esas montañas abalanzándose sobre el tren y la verdad es que, acribilladas como estaban por autovías, vías de tren, cableados, edificaciones, etc... le parecía que tenían motivos suficientes para atacarle. Le tranquilizaba que, en principio, eran más nobles que su mezquina especie, no siendo muy propensas a la venganza y el rencor, pero no... esto no le calmaba lo suficiente. La verdad es que necesitaba mirar su maletita.
-No lo hagas, detente! contrólate; tienes que aprender a vivir con esto-
...pero sus piernas ignoraron tan apaciguadores pensamientos incorporándole; sus manos, traidoras también, se extendieron hacia la preciada pretenencia, ásiendola con rápidez y fuerza.
Se sentó de forma brusca, con las mejillas al rojo vivo y los ojos brillantes e inquietos y, respirando profundamente, la abrió un poquito, una rendijita nada más: ahí estaba esa maqueta de una montaña, esa montaña, completamente a su disposición y en su poder. La abrazó.
Al revisor le dio pena despertarle cuando llegaron a su destino, el final del trayecto: Dormía tan plácidamente y con esa sonrisita beatificando su rostro...






y en está última... licencias poéticas que se toma una de vez en cuando...qué pasa?