domingo, mayo 29, 2011

ART BARTER MADRID



Voy a participar en la exposición Art Barter, en Madrid, que entra dentro de las actividades del festival dcode

Es una exposición peculiar. Allí todos los artistas, conocidos, emergentes, desconocidos, exponemos de forma anónima y si quieres adquirir una obra, nada de ordinario dinero no: la tendrás que conseguir mediante trueque ¿Suena bien, verdad?

El próximo 10 de junio, tras celebrarse por ciudades claves de la escena del arte contemporáneo: Berlín, Londres y Nueva York, llega a Madrid Art Barter (arte por trueque). Art Barter se celebra dentro del Dcode, festival de música y arte en el Centro de Arte Complutense.

Fue con la finalidad de trastocar radicalmente las reglas del arte, que las comisarias británicas Lauren Jones y Alix Janta pusieron en marcha esta iniciativa en Londres, en el 2009. El trueque ha estado ligado siempre al mundo de los artistas. Picasso cambiaba sus dibujos por comida, y hoteles como el Chelsea en Nueva York hospedaban a artistas quedándose con sus obras como forma de pago.
Sin embargo, el evento "Art Barter" es único al promocionar este tipo de intercambio en el contexto actual del mercado del arte contemporáneo. Sus creadoras tomaron conciencia de que existe una tendencia al alza, agudizada por la crisis, en la que las personas están dispuestas a intercambiar bienes por tiempo y servicios.

En Art Barter, las obras de arte no se compran con dinero sino que el interesado por el cuadro, la fotografía o la escultura tiene que ofrecer a cambio un servicio que evidentemente le tiene que interesar al artista.

En anteriores ediciones, Tracey Emin, una de las artistas más sobresalientes de la generación británica Young British Artists (YBAs), cambió una obra suya por 30 horas de clases de francés, el estadounidense Jason Dodge intercambió con un fan una obra suya por un deseo: disfrutar una semana de vacaciones en un castillo escocés.

Cada artista recibirá todas las ofertas de trueque y decidirá con cuál se queda, señaló la organización.

Las obras expuestas en la exposición no van a tener una cartela en la que se indique el nombre del artista para de esta manera forzar a que el espectador valore la pieza mostrada sin prejuicios de nombres ni categorías.